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Dios le bendiga. Bienvenido a la página oficial del Ministerio Alma de Dios y en este blog encontrarás los estudios biblicos más importantes que usted deberá leer como creyente en el Verdadero Evangelio. Somos creyentes de Jesucristo guardándonos de todas las inmundicias que trae consigo la Apostasia inminente de la que habla Jesús en Mateo 24. Hagamos como los hermanos de Berea, siendo atalaya de su evangelio a miles de creyentes que no conocen la correcta doctrina bíblica.

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CREENCIAS DE LA NUEVA ERA ¿Una Mentira de Verdad?

¿Pueden estos principios proporcionar satisfacción?




Como partidaria de las creencias de la Nueva Era nunca imaginé que después de 10 años de matrimonio, dos hermosos hijos y prosperidad material, me sentiría incompleta e insatisfecha. . . pero lo estaba. Comencé un costoso camino de cuestionar el propósito de la vida que separaría a mi familia y causaría mucho dolor. Estaba vacía y anhelaba entender el significado de mi vida. ¿Cuál era la verdad?

Inquieta, rompí los compromisos de mi familia para buscar respuestas, prácticamente a expensas de todo el mundo. Las creencias de la Nueva Era y del espiritualismo continuaban capturando mi atención. Leí muchos libros y asistí a seminarios en mi búsqueda de la "Verdad." Exploré la reencarnación, regresiones a vidas pasadas, la numerología, la astrología, el tarot, los chacras, la quiromancia, los viajes astrales, y los guías espirituales. Medité y experimenté con drogas e hipnosis en mi búsqueda de entendimiento como el de un dios. Estaba abierta a las enseñanzas de la Nueva Era, y una vez alojé en mi casa a una psíquica nacionalmente conocida, la cual hacía lecturas a otros buscadores.

Acepté especialmente la reencarnación y las experiencias de vidas pasadas. Fui engañada a creer que había vivido muchas vidas pasadas y que hasta había tenido otras formas de vida. El poder personal es otro principio engañoso del espiritualismo de la Nueva Era. El atractivo está en hacerle creer a alguien que a través del poder de uno mismo se puede lograr cualquier cosa. Todo tiene que ver con el esfuerzo propio y el conectarse con las fuentes de poder espiritual que nos rodean. Egocéntrica y llena de orgullo, me había colocado a mí misma sobre el trono de mi vida. Si existía Dios, o una deidad, era simplemente para ayudarme a ser lo que el mundo estimaba importante. "Yo, mí, y yo misma" era mi propia definición de la Trinidad.

Creencias de la Nueva Era - Comenzando a ver la Verdad


Comencé a sentir una oscuridad mientras buscaba las creencias de la Nueva Era, y experimenté una vaga desconfianza y falta de sinceridad hacia esos líderes y conocidos. Los líderes espirituales de la Nueva Era afirman que "todos los caminos conducen a dios." Para dar cabida a esta afirmación, las opiniones de todos tienen que ser válidas -- nadie está equivocado. Esto no me pareció convincente y comencé a cuestionar las enseñanzas. Deseaba conocer una verdad objetiva en la que pudiera creer y confiar, no las ideas subjetivas (del hombre) acerca de la verdad.

La Biblia dice ser la verdad de Dios revelada por inspiración divina -- verdades que permanecen iguales -- ¡ayer, hoy, y mañana! ¿Podía ser ésta la verdad que estaba buscando?
Aunque hay poder en lo sobrenatural, pronto comprendí que existe una batalla que se está librando entre el bien y el mal. Suena como ciencia ficción, pero la Biblia dice que nuestra batalla es contra fuerzas malignas espirituales. Disfrazado como "un ángel de luz," Satanás viene sólo para robar, matar, y destruir. 1ra de Pedro 5:8 dice: "Sed sobrios y velad. Porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar." Estas declaraciones son poderosas.

Como 2da de Timoteo 4:3 predice: "Porque vendrán tiempos cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros de acuerdo a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído, y se volverán a las fábulas." Esta era yo.

Comencé a comparar las creencias de la Nueva Era con aquellas de la Biblia. Resaltaron dos cosas importantes:

La Biblia dice que todos los caminos no conducen a Dios. Jesús dice en Mateo 7:13-14: "Entrad por la puerta estrecha. Porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella. Porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hayan." 2da de Corintios 4:4 dice: "El dios de este siglo [Satanás] cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios."

La Biblia dice en Hebreos 9:27 “. . .Y de la manera en que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio." Aprendí que la reencarnación es un engaño que elimina la responsabilidad del individuo por sus acciones y decisiones.

Creencias de la Nueva Era - ¿Puedo encontrar esta libertad?


Si usted está atrapado en las creencias de la Nueva Era, pero se encuentra cuestionando, preguntándose si hay más en esta vida, piense en el camino que recorrí. Comience a estudiar la Biblia y véalo por sí mismo.
¿Por qué Satanás, llamado el príncipe de esta tierra, quiere cegar su mente? Existe una batalla espiritual librándose por su alma. Nuestras almas son eternas, y está en juego dónde ellas residirán por la eternidad. ¿Cuáles son las alternativas?

La Biblia dice que podemos estar por siempre con Dios en el cielo, el cual ha sido preparado para aquellos que han puesto su confianza en Jesús, el Salvador. La alternativa es un reino sin dios, habitado por aquellos que rehusaron la oferta de gracia de Dios a través de Su Hijo, y estos estarán en tormento eterno.

Dios le ama y le creó. Salmo 139 dice: “Tú [Dios] formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre. . . En Tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas." Él tiene un plan perfecto y un propósito para su vida. Él le creó con amor, y desea tener una relación con usted.

Dios también le dio libre albedrío. La decisión es suya, de allí la batalla por su alma. Usted no puede ganar su entrada al cielo con sus buenas obras (Efesios 2:8-9). Todos hemos pecado (Romanos 3:23). Un Dios perfecto, justo, no puede tener una camaradería con un hombre pecador.

Jesús, Dios Hijo, dejó los cielos y vino a la tierra, tomó forma humana para ofrecernos un camino para tener camaradería con Dios el Padre. Jesús vivió una vida perfecta sin pecado, luego se sacrificó a Sí mismo muriendo en una cruz, tomando sobre Sí mismo el castigo del pecado que nosotros merecíamos. Resucitó, venciendo a la muerte, y de esta manera abrió la puerta para que nosotros pudiéramos tener una relación con Dios. Cuando creemos esto podemos entrar por esa puerta.


Jesús respondió: "Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie viene al Padre si no es por mí´" (Juan14:6). Debemos venir a la cruz, creer en el trabajo expiatorio de Cristo, y humildemente pedir y recibir Su regalo. En ese momento recibimos el perdón de todos nuestros pecados, comenzamos una relación eterna con Dios, y tenemos la seguridad de que cuando muramos pasaremos la eternidad con Él. Usted puede tener esa camaradería con Dios el Padre y Creador de todo el universo. Es real, y le cambiará su vida. Usted nunca será el mismo. Todo lo que requiere es un corazón arrepentido, humillado, y una sencilla oración. Dios le está llamando en este momento.

La Humildad es más que la Soberbia

La humildad es un balance que no nos deja engañarnos sobre el estado de nuestra comunión con Dios. Tenemos tal edad, tal estatura, tales posibilidades –pocas y tales limitaciones –muchas más –. Por eso, aunque es una virtud, porque es un hábito que nos facilita el obrar bien, en realidad casi ni tiene mérito en el hombre, aparte de Jesús de Nazaret, que siendo Hijo de Dios se anonadó a sí mismo, haciéndose Hijo del Hombre. La misma etimología nos indica nuestra condición, ya que humildad viene de humus (barro, tierra), y en la revelación bíblica el nombre de Adán procede de adamah, que igualmente significa tierra o suelo, recordándonos el símbolo de la creación del hombre en el relato del Génesis: “Dios formó al hombre del polvo de la tierra”. Venimos de la tierra, vivimos de la tierra y volvemos a la tierra. Los componentes de nuestro cuerpo podrían analizarse en un laboratorio como otros minerales. Por lo mismo, la humildad verdadera no encoje ni acompleja, convirtiendo al hombre en pusilánime, cobarde o perezoso. Si conoce sus limitaciones, conoce también sus posibilidades, que pueden crecer y multiplicarse con su ejercicio. Tampoco la humildad impide la necesaria autoestima, pero sí evita el autoengaño, el dejarse llevar por fantasías de poder sin fundamento, que pueden llevar al fracaso más rotundo. La soberbia, tan contraria a la humanidad, es un espejismo, una visión deformada e hipertrofiada de la propia realidad, que nos empuja a la apariencia, la presunción y el relumbrón, en un esfuerzo violento, una mentira continua, unas pretensiones por encima de nuestras propias fuerzas, manteniéndonos como en vilo, forzados, inseguros, sin paz y sin sosiego, con el miedo de descubrir alguna vez nuestras muchas carencias, y caer desde lo alto hacia el abismo, como Luzbel.

La soberbia impide o dificulta la colaboración, el intercambio y la amistad, porque utiliza a los demás como escalones para subir y sobresalir, recurriendo a la intriga, la murmuración, el temor y la difamación. La soberbia, y sus compañeras inseparables la envidia y la ambición, han sido las causas más frecuentes de discordias, enemistades, divisiones y hasta contiendas y guerras entre familias, pueblos y naciones. La humildad, en cambio, facilita la paz, el diálogo, la colaboración, la solidaridad y la amistad entre los hombres, tanto en el hogar como en el trabajo, en la ciudad como en la sociedad, en el ámbito nacional como en el internacional. ¡Bendito el pueblo que humildemente sabe reconocer sus límites, no sólo geográficos, sino económicos, sociales, políticos y culturales, sin afanes imperialistas, aprovechando con diligencia sus propios recursos y riquezas, pero estando además dispuesto a aprender de los pueblos vecinos, en un diálogo respetuoso y solidario!

La palabra de Dios nos descubre que todos los males del hombre le han venido por el alejamiento de Dios, empezando por el primer pecado. Por soberbia, el hombre se cree autosuficiente, se niega a obedecer y vuelve la espalda a Dios, siguiendo sus propios caminos, que le alejan progresivamente de la vida, la paz y la alegría. Pero Dios no se conformó con esperar en casa al hijo pródigo, sino que, de común acuerdo con el hijo mayor, este salió a buscarlo, aun a costa de su vida y de su honra. Si la humildad es la verdad en el hombre, en Jesús no se cumplió, ya que siendo el Hijo de Dios fue considerado como el Hijo del Hombre, y además fue humillado hasta ser tratado como blasfemo, falsario y seductor. De este modo, por la humildad y la humillación de Jesús podemos ser curados de nuestra soberbia, y así emprender el camino de regreso hacia el Padre. Si por la soberbia nos alejamos de Dios, sólo por la humildad podemos encontrar el camino para volver a él. Como hombre, Jesús se siente ante Dios Padre como un niño pequeño, “manso y humilde de corazón” (Mt 11,29). En el Sermón de la Montaña bendice a los humildes (Mt 5,4). Viendo a los invitados discutiendo por los primeros asientos del banquete, dice a sus discípulos: “Tú ponte en el último puesto...”, “porque el que se ensalza será humillado, y el que se humilla será ensalzado” (Lc 14,7-11). Antes de despedirse, en la última cena, lavó los pies a los discípulos, trabajo reservado a los esclavos, para inculcar en ellos el espíritu de servicio y humildad (Jn 13,5). Y en el momento de su Encarnación, María proclama que Dios “ha mirado la humildad de su esclava”, “ha derribado a los poderosos de sus tronos, y ha encumbrado a los humildes” (Lc 1,46-55).

Tanto la Carta de Santiago (4,6) como la 1ª de Pedro (5,6) se hacen eco del texto del libro de Proverbios (3,34): “Dios resiste a los soberbios y da su gracia a los humildes”. Pablo insiste frecuentemente en la necesidad de la humildad, en seguimiento de Cristo, que “se humilló a sí mismo” (Flp 2,8): “Revestíos de entrañas de humildad” (Col 3,12); “os exhorto a conduciros con toda humildad” (Flp 2,3); etc. Toda la tradición cristiana es constante en esta convicción. ¿Quieres levantar un edificio que llegue hasta el cielo? Piensa primero en poner el fundamento de la humildad, llegará antes al cielo un carro cargado de pecados con humildad, que un carro cargado de virtudes pero con soberbia. “El humilde verdadero y perfecto rechaza la gloria que se le ofrece, y no busca lo que no tiene”. La Humildad tiene otro sinónimo, significado y nombre, ese Nombre es: JESUCRISTO, El Hijo de Dios, nuestro Salvador.

Amén.

EL RAPTO DE LA IGLESIA

El término "rapto" es una expresión de la palabra griega Rapio (que significa arrebato, desaparición). Poco antes del fin del mundo, Cristo retornará en el aire y se llevará con él a todas las personas - vivas y muertas - que hayan confiado en Cristo como su Salvador. Estos serán los creyentes, a los cuales el Apóstol Pablo se refiere en su 1ra carta a los Corintios, cuando les dice: "Los muertos en Cristo resucitarán primero, luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos (los muertos en Cristo), en las nubes para recibir al Señor en el aire"(1 Tesal. 4:17). El Rapto sucederá en "un abrir y cerrar de ojos" (1 de Corintios 15:52). En este evento, los muertos que hayan creído resucitarán primero, seguidos en un instante de tiempo por los cristianos que aun estemos vivos (1 Tesal. 4:16, 17).

Sabemos que el Rapto sucederá en medio de la Tribulación y antes del derrame sin precedentes de la ira de Dios (ver Apoc. 6:17 y 18), al tiempo que Jesús nos "libra, de la ira que ha de venir" (1 Tesal. 1:10, y 5:9). Los cristianos de Tesalónica (una de las primeras iglesias) estaban enojados y confundidos porque de entre ellos ya muchos habían comenzado a morir y aún no habían visto a Cristo aparecer en las nubes por ellos. Así que Pablo les recuerda que ciertas cosas tendrían que suceder primero, antes de que su redención comenzara. Pablo, en un intento por consolar a los creyentes de Tesalónica, llega hasta el punto de confesarles o compartir con ellos un "secreto" o un "misterio" que quizás no estaba supuesto a revelar. Es por esta razón que el Apóstol, como el que comparte contigo una información la cual se supone que sea mantenida en secreto, pero que ante las circunstancias del momento, él se siente compelido a compartir con ellos, les dice:

"Pero quiero que sepan (ustedes los de Tesalónica) un secreto, no todos dormiremos (moriremos), pero todos seremos transformados. En un momento, en un abrir y cerrar de ojos…" (1 Corintios 15:51y 52). Fíjese en la moderación mostrada por Pablo en este versículo.

En el momento en que ocurra el rapto, me imagino, habrá grandes catástrofes en todo el mundo. Imagínense, que usted esté en el aeropuerto, recogiendo a su hijo que llega desde Estados Unidos. Mientras usted espera sentado en la sala de espera, quizás comiéndose un sándwich, cuando de repente, la chica que le estaba sirviendo desaparece delante de sus propios ojos. Dejando atrás, solamente su vestido, zapatos y un anillo. El baso de jugo que se disponía a servirle cae derramado en el piso. Al mismo tiempo, usted mira hacia los ventanales del aeropuerto, y el avión en que su hijo se suponía llegara, se desploma en medio de la pista de aterrizaje, porque el piloto, que era cristiano, desapareció justo en el momento en que las ruedas del avión hacían contacto con el pavimento de la pista de aterrizaje. El copiloto no tuvo tiempo de sustituirlo, y quedó estupefacto al ver a su compañero desvanecerse ante sus propios ojos. Los bomberos corren con sus sirenas a socorrer al avión que se encuentra en llamas, pero en vez de 250 pasajeros que venían, sólo los cuerpos de 185 son recuperados, y por supuesto los niños menores de 8 años, hijos de los creyentes que venían a bordo desaparecieron si excepción. ¿Sabe qué sucedió con los otros 65 pasajeros? "Al igual que el piloto y la chica del restaurante, ACABAN DE SER "RAPTADOS". ¡Uno de los cuerpos que faltó por recuperar es el de su hijo! Se escuchan los gritos de desesperación de algunas madres, padres, hijos y otros familiares, que con tanta ansiedad vinieron a recoger a sus familiares, y sucede que ahora: ¡YA NO ESTÁN! .

Se escuchan las sirenas de las patrullas por doquier. Usted nota como gente tropieza con las paredes y con otras personas que también se encuentran totalmente confundidas por el suceso. TODOS BUSCAN UNA EXPLICACIÓN, PERO NADIE SABE LO QUE SUCEDIÓ. No es hasta después de algunos momentos de angustia total, cuando a usted le llega a la memoria lo que pudo haber sucedido. Quizás trata inútilmente de darle una explicación lógica al suceso, pero de repente recuerda haber leído un artículo en la Web, cuatro o cinco meses antes, en donde se hablaba de un caso como este, el cual se describía en la Biblia. Usted llora amargamente, por que no sólo se quedo atrás, sino que también recuerda haber leído en el mismo artículo, que a partir de ese momento, comenzaría un período de exactamente 7 años, en el cual la tierra pasaría por "días de sufrimiento, como nunca lo había habido desde que Dios hizo el mundo, ni lo habrá después." (Marcos 13:19)

¡Y LO MISMO SUCEDERÁ EN TODO EL MUNDO!

El rapto de la iglesia es un suceso que es aceptado por todas las iglesias del mundo que predican y creen en la Biblia. No obstante, existe una religión de las principales en el mundo que no comparte la creencia de que el Rapto ocurrirá, ya que al igual que muchas otras cosas enseñadas en la Biblia, ellos simplemente optan por ignorarlas. Ellos prefieren sustituir las enseñanzas bíblicas por doctrinas y reglas decididas por sus concilios, cardenales y demás. Esta religión, es predominante en casi todo el mundo, pero han llegado hasta el punto de considerar que las decisiones tomadas por su dirigente principal, están por encima de las que Jesús mismo nos ordenó. Dicha religión, predica que "lograrás tu salvación gracias a las obras que hagas mientras estés en la tierra, y que luego de morir, iras a un lugar llamado " purgatorio" , el cual, según la doctrina de dicha religión, es un estado de la existencia o condición del espíritu de una persona el cual muere en estado de gracia, pero sin haber sido purgado o purificado, de las manchas de sus pecados menores (los cuales son pecados, según ellos, sin mucha importancia), situación en la cual no se puede entrar en el cielo, sino que antes es necesario ser purificado." (Enciclopedia Británica" 1998)

Todos debemos recordar, que este Rapto no es la Segunda Venida. Por favor, no confunda estos dos sucesos. El Rapto es el levantamiento de la iglesia, previo al período de tribulación que vendrá sobre aquellos que no aceptaron al Señor como su salvador, mientras que la Segunda Venida, es cuando el Señor mismo venga en las nubes, con todos sus ángeles, y cristianos que hayan sido levantados en el Rapto, a luchar contra los ejércitos del mundo, liderados por el Anticristo, en su intento final por hacer desaparecer a Israel, y con ello a los Judíos, de la faz de la tierra.

¿Está usted preparado para el rapto de la Iglesia?